Op-Ed in El Diario: Child Care Isn't a Luxury, It's a Necessity

Mar 9, 2016
Op-Ed in El Diario: Child Care Isn't a Luxury, It's a Necessity

When child care costs exceed rent, mortgage payments, and college tuition, affording care isn’t just a struggle for New York families, it’s nearly impossible. As child care costs continue to skyrocket, hard-working parents are forced to choose child care based only on what they can or cannot afford, not what might be best for their children.

This must change.

As a father, I know how hard it can be to find, not to mention pay for, good, quality child care. We parents have enough to worry about when it comes to our kids – keeping them healthy, getting them to eat their vegetables, even fighting monsters under the bed. Paying for child care shouldn’t add one more worry.

But that’s the reality for far too many people in my district in Queens and the Bronx, and across the country. In New York, a family can expect to pay over 10% of their income on child care – surpassing the costs of housing, transportation and food. The cost of one year of care in a center for an infant is nearly double the cost of one year of tuition at a public college, and a family of 4 could end up paying over $25,000 a year for child care.  

It’s not just New Yorkers facing these exorbitant costs. In every state across the country, child care costs are higher than the cost of rent.

For many families, the only way to come close to affording child care is through federal assistance. These subsidies can make a big difference for a family struggling to afford child care, but right now, this funding just can’t be stretched far enough, leaving many families and children behind.

I recently introduced new legislation to expand access to quality child care in our country. My Child CARE Act provides a much-needed funding increase to ensure that more families are able to access child care, that it’s high-quality care, and that our child care workforce is strengthened and paid well.

This funding is an investment in the families that are striving to lift themselves up, in the child care providers that deserve a wage that reflects the critical work they do, and in children that will get the high-quality care they deserve.

Child care isn’t a luxury; it’s a necessity for millions of working families. Congress has a responsibility to do more, and expanding access to affordable, quality care through my Child CARE Act is a good first step. Working together, we can put child care back in reach for more New York families.

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Cuando los costos del cuidado infantil exceden los costos del alquiler, de la hipoteca y de la matrícula universitaria, proporcionar este cuidado se hace casi imposible. A medida que estos gastos siguen creciendo, padres trabajadores se ven obligados a elegir un servicio basado en lo que pueden o no pueden costear, y no en lo que podría ser mejor para sus hijos.

Esto tiene que cambiar.

Como padre, sé lo difícil que puede ser encontrar y aún más pagar los gastos de un cuidado infantil de calidad. Nosotros, como padres tenemos suficientes preocupaciones cuando se trata de nuestros hijos. Mantenerlos sanos, lograr que se coman sus vegetales y hasta hacer que pierdan el miedo a la oscuridad. Por lo tanto, costear el cuidado infantil no debería ser una preocupación más. 

Sin embargo, esa es la realidad de demasiadas personas en mi distrito en Queens y el Bronx, y a través de todo el país. En Nueva York, una familia puede llegar a pagar más del 10% de sus ingresos en el cuidado infantil, superando los costos de vivienda, transporte y alimentación. El costo de un año en un centro infantil es casi el doble del costo de un año de matrícula en una universidad pública. Una familia de cuatro podría terminar pagando más de $25.000 al año por el cuidado infantil.

Y no son solo los neoyorquinos los que enfrentan estos gastos exorbitantes. En todos los estados del país, los costos de cuidado infantil son más altos que el costo del alquiler.

Para muchas familias, la única manera de poder acercarse a pagar por el cuidado infantil es a través de la asistencia federal. Estos subsidios pueden marcar una gran diferencia para una familia que lucha para costear el cuidado infantil. Desafortunadamente, en este momento estos fondos simplemente no dan abasto, dejando a muchas familias y niños sin esta posibilidad.

Recientemente, propuse un nuevo proyecto de ley para expandir el acceso al cuidado infantil de alta calidad. Mi proyecto de ley de cuidado infantil (Child CARE Act, en inglés) proporciona un aumento de recursos financieros bastante necesarios para asegurar que  una mayor cantidad de familias puedan tener acceso al cuidado infantil de alta calidad, y para que nuestra fuerza laboral a cargo de este cuidado se fortalezca y sea bien remunerada.

Estos recursos financieros serían una inversión para todas aquellas  familias que se esfuerzan por ascender dignamente, para los proveedores de cuidado infantil que merecen un salario que refleje la labor crítica que ejercen, y finalmente para todos los niños que merecen una atención de alta calidad.

El cuidado infantil no es un lujo; es una necesidad para millones de familias trabajadoras. El Congreso tiene la responsabilidad de hacer más y de ampliar el acceso a servicios asequibles y de calidad. Mi proyecto de ley es un buen primer paso hacia este objetivo. Trabajando juntos podemos poner el cuidado infantil nuevamente al alcance de más familias de Nueva York.